América ha tenido en sus 105 años de historia a jugadores de gran calidad en cada una de las posiciones del terreno de juego. Goleadores, arqueros de época, mediocampistas virtuosos y centrales férreos. En ese sentido, las laterales no han desentonado y ha habido grandes exponentes de esa posición.

Uno de los mejores carrileros que los azulcremas han tenido desde su fundación es Juan Hernández. De un ida y vuelta constante, se adueño durante varios años de la parcela derecha de Coapa, lo que lo hizo ser reconocido por la institución como uno de los mejores exponentes de esa posición, cosa que lo hace sentirse orgulloso.

 

Me siento orgulloso de mi persona porque siempre trabajé y me esforcé, pero también con grandes ejemplos como Alfredo Tena, Cristóbal Ortega, Cuauhtémoc Blanco, Zague. Éramos una familia, todos nos exigíamos, pensábamos no nada más en nuestra persona, sino en el club y nos teníamos que preparar lo mejor posible, en los entrenamientos era una exigencia total y eso lo llevabas a los partidos. Ganamos la Copa Interamericana, Concachampions, en la Liga sí hubo una sequía después del 88-89, pero me catalogan como uno de los mejores laterales de la historia porque siempre fue muy entregado, trabajaba demasiado para llevarlo a cabo, muy respetuoso de mi institución y de la afición que siempre me apoyó, compartió emocionado en su plática con Águilas Monumental.

Cierto es que el Che-Che no se formó como futbolista en el Nido, pero las vivencias tan cercanas con gente de casa, lo hicieron absorber el americanismo y hacerlo suyo, toda vez que hasta la fecha es un hincha del equipo confeso, con todos los valores que en la institución aprendió durante su estancia.

 

 

“(Aprendió el americanismo) platicando, conviviendo y trabajando con gente importante como Alfredo Tena, Cristóbal Ortega, Zague, Cuauhtémoc Blanco, Isaac Terrazas, Germán Villa, gente importante que tiene cariño y respeto a la institución, te inculcan que trabajes, que te esfuerces. Realmente es eso el club. Tena fue mi gran ejemplo a pesar de que me juntaba más con Zague, Carlos Hermosillo, Guillermo Huerta, Cesilio de los Santos, pero Tena siempre fue un ejemplo, predicó lo que hay que hacer en el club en los entrenamientos, concentraciones, previos a los partidos. Cristóbal a lo mejor no hablaba mucho, pero trabajaba demasiado”, rememoró.

SUS MEJORES MOMENTOS EN COAPA

Hernández tuvo dos etapas en el Nido, la primera duró ocho años entre 1988 y 1996. En ese lapso, hay dos momentos que lo marcaron como siempre en su americanismo. El primero en la primera jornada de la ronda de finales en contra de Chivas y el segundo, en la Final de vuelta de ese mismo torneo en contra de Cruz Azul.

“Tengo dos momentos. Ese del 88-89, la Final contra Cruz Azul. También cuando entro de cambio que íbamos perdiendo 1-0 en el Clásico, me tocó la fortuna de empatar y luego Seixas entra de cambio y ganamos 2-1. Son momentos que me marcaron mucho porque son Clásicos y al hacer gol en un Clásico, te llevas el cariño y el respeto de tu afición”, platicó con alegría.

ALA DERECHA DE LAS ÁGUILAS DE BEENHAKKER

Juan Hernández formó parte de uno de los mejores equipos de América en la historia, un cuadro sumamente espectacular y que, aunque no fue campeón, sigue vivo en la memoria de todos sus aficionados: las Águilas de Leo Beenhakker. Al respecto, el ex defensa puntualizó en la forma de trabajo del técnico holandés y como la implementó.

“Tuvo trabajo. La gente siempre fue muy receptiva. El maestro Beenhakker traía una metodología de Ajax a pesar de haber dirigido a Real Madrid. Trajo la metodología de los espacios reducidos y cada uno en su rol aprendió, había gente importante en las laterales; estaba un servidor, Guillermo Naranjo, del Olmo, Kalusha, Biyik, Zague, Cuauhtémoc Blanco, Luis Felipe Peña, gente con mucha calidad. En media cancha, aparte de la velocidad con la que jugaban, tenían un toque muy preciso que te ponían el pase donde debía de ser. De ahí de la velocidad que el equipo empleaba, los espacios que se generaban eran más amplios y de ahí que el equipo fuera espectacular y normalmente goleábamos a los rivales. Nosotros pensábamos en la responsabilidad que teníamos con la institución y la afición de tratar de ganar, golear y gustar, sentenció.

AMERICANISTA CONFESO

Hoy, años después de haberse retirado, Juan Hernández se asume como americanista “de hueso amarillo”. Esto no es solamente por decir, el Che-Che incluso en redes sociales defiende a capa y espada a los azulcremas de las críticas, particularmente de seguidores de Guadalajara, Cruz Azul o Pumas.

Yo soy americanista de hueso amarillo. A veces en las redes sociales veo que hablan mal de mi equipo y trato de ser un poco educado y explicarles cual es la situación de la institución. A veces hablan mal de la institución porque le van a Chivas, Cruz Azul o Pumas y yo trato de decirles que no lo deben de hacer porque es el equipo más grande, dijo.

Finalmente, Hernández dejó claro que para el América es más grande por los amores y recelos que genera, además de la dimensión que alcanzan sus buenos y malos momentos a diferencia de los de sus acérrimos rivales.

“Realmente hay que ser un poco más objetivo. América ha hecho bien las cosas, es el equipo más grande. Con todo respeto, a mí no me gusta hablar mal de Chivas o Cruz Azul, pero Cruz Azul no pasa por un buen momento y nadie dice nada; Chivas sacó al entrenador Víctor Manuel Vucetich que venía realizando un buen trabajo, metieron de interino a Michel Leaño y no sacan resultados, festejan un empate contra América como si fuera un campeonato. Por eso América es el más grande, porque luego mientras ellos piensan y hacen programas de que ganaron un partido 5-0 allá en Guadalajara, nosotros pensamos que les ganamos un partido en el Azteca que fue la Final, cerró.