El Clausura 2026 de la Liga MX Femenil ya tiene a un equipo marcando el ritmo con paso de hierro. En una fase regular donde cualquiera puede caer por exceso de confianza, las Águilas han enviado un mensaje que no admite interpretaciones.
La goleada 5-1 en el Clásico capitalino ante Pumas UNAM Femenil no solo fue un resultado: fue un parteaguas. Porque mientras se celebraba el marcador, la tabla se movía con un detalle que hoy pesa más que el nombre del rival.
América Femenil escala al primer lugar
Tras seis jornadas, el equipo llegó a 16 puntos con balance de cinco victorias, un empate y cero derrotas. El dato que explica el salto no es únicamente la suma: son 19 goles a favor, apenas dos en contra y una diferencia de +17 que está inclinando el desempate.
Ahí está el quiebre: Chivas Femenil también tiene 16 unidades, pero su diferencia es de +9. En un torneo donde la pelea suele apretarse, ese colchón funciona como ventaja competitiva y psicológica: obliga a perseguir, no solo a igualar.
El otro foco es CF Monterrey Femenil, que tiene un partido pendiente. Si lo gana, puede alcanzar los 16 puntos, pero necesitaría hacerlo por siete goles para arrebatar el primer puesto por diferencia. Traducido: el liderato no depende de un solo resultado ajeno, depende de que el perseguidor haga una hazaña.
