En Coapa siguen moviendo piezas con una presión extra: el plantel necesita ajustes, pero las plazas de extranjero se han convertido en un candado incómodo. Entre negativas internas y un mercado que no espera, América ha tenido que voltear a opciones mexicanas para no quedarse parado.
En esa lista apareció Iván Tona, mediocampista de Xolos, como una alternativa real para reforzar el centro del campo. El problema es que, cuando América toca la puerta, no siempre le abren, y esta historia tomó un giro que complica el plan.
Tijuana rechazó la oferta de América y no se espera otra propuesta
De acuerdo con información de Multimedios, Tijuana rechazó una oferta del América por Iván Tona, la cual rondaba entre uno y dos millones de dólares. La lectura interna es clara: no se ve, por ahora, una segunda propuesta para insistir por el mediocampista.
Esta decisión también se explica por el momento que vive el club en el mercado. América ha batallado para liberar cupos, y eso lo obliga a elegir con bisturí: gastar por gastar no es opción, menos cuando el equipo ya tiene encaminada otra operación para el mediocampo.
Ahí entra el nombre que hoy pesa más en la planeación: Rodrigo Dourado. El brasileño no solo aparece como refuerzo prioritario; también representa un perfil que encaja “de memoria” con André Jardine por el historial de trabajo entre ambos. En otras palabras: América prefiere apostar por una pieza con manual conocido, antes que invertir fuerte en una apuesta con adaptación incierta.
El “no” de Tijuana no es un fracaso aislado: es una señal de cómo se está endureciendo el mercado para América. Y también un aviso para la directiva: si no logran destrabar salidas pronto, cada negociación se vuelve más cara, más lenta y más expuesta.
