La directiva del Club América ha pisado el acelerador a fondo en una semana frenética que ha devuelto la ilusión al Nido. Con los anuncios oficiales de Rodrigo Dourado, Fernando Tapia y Aarón Mejía, parecía que el plantel para el Clausura 2026 estaba cerrado; sin embargo, fue el propio André Jardine quien soltó la bomba en conferencia de prensa previa al debut. El estratega brasileño dejó claro que aún falta una pieza clave en el ataque para considerar que su arsenal está completo y listo para buscar la gloria.

La revelación del técnico desató una ola de especulaciones en Coapa, pero finalmente el nombre del “elegido” ha salido a la luz. Se trata de un viejo conocido de la liga que tiene el visto bueno unánime de la inteligencia deportiva y del cuerpo técnico. No obstante, lo que parecía una operación inminente se ha topado con un muro administrativo que amenaza con arruinar los planes de Jardine y dejar al equipo con un sabor agridulce en pleno arranque de torneo.

Gómez del Puebla el último refuerzo que busca América

De acuerdo con información de Rafa Ramos, periodista de ESPN, el objetivo número uno del América para cerrar su delantera es el uruguayo Emiliano Gómez. El actual atacante del Puebla es la obsesión de la directiva azulcrema para apuntalar la zona de definición, pero el fichaje enfrenta dos obstáculos monumentales. El primero es económico, ya que la Franja no piensa soltar a su estrella por menos de 5 millones de dólares, una cifra que obliga a Santiago Baños a hilar muy fino en las finanzas del club.

El segundo problema, y quizás el más grave, es el cupo de extranjeros. El América inició el Clausura 2026 con 29 futbolistas inscritos y sus nueve plazas de NFM, “No Formados en México”, totalmente agotadas. Para que el charrúa pueda vestirse de azulcrema, el club necesita dar de baja a un extranjero de forma inmediata. La situación es crítica: en Coapa ya cargan con el lastre de dos futbolistas foráneos que no juegan pero cobran sueldos íntegros, y sumar un tercero en las mismas condiciones sería un suicidio financiero.

Con el torneo ya iniciado, el margen de maniobra para desprenderse de un jugador extranjero es mínimo. La directiva trabaja contrarreloj para encontrar acomodo a uno de sus elementos actuales y así abrirle la puerta a un Emiliano Gómez que está listo para dar el salto al más grande. Si no logran dar salida a alguien en las próximas horas, el deseo de Jardine se quedará en el tintero, dejando en evidencia los problemas de gestión para liberar una plantilla que, hoy por hoy, está saturada de nombres pero limitada por el reglamento.