A escasos cuatro días del debut en el Clausura 2026, la incertidumbre reina en Coapa. Aunque la llegada de Rodrigo Dourado calmó un poco las aguas tras las peticiones de André Jardine, la realidad es que la directiva azulcrema ha trabajado a un ritmo alarmantemente lento, dejando huecos evidentes en un plantel que exige jerarquía inmediata para volver a volar alto.
En medio de esta carrera contra el reloj, Santiago Baños parece haber activado nuevamente una de las rutas preferidas del Nido en los últimos años: el saqueo estratégico al Club Puebla. Sin embargo, esta vez el interés no se detiene en una sola figura, sino que apunta a blindar el futuro de la zaga con un movimiento que ha despertado la curiosidad de todo el americanismo por su enorme proyección.
El seleccionado juvenil que se puso en la mira de Coapa
De acuerdo con información del periodista Jonatan Peña, el Club América no solo tiene la mira puesta en la estrella ofensiva Emiliano Gómez. La directiva ha posado sus ojos sobre José Pachuca, el joven defensor central que se robó los reflectores en el pasado Mundial Sub-20. Con apenas 20 años, Pachuca ya es un referente en la Angelópolis, demostrando una madurez impropia de su edad en la Primera División y despertando el interés del cuerpo técnico brasileño.
El perfil encaja a la perfección con la filosofía americanista de “pulir diamantes” nacionales. El interés por Pachuca no es casualidad; su desempeño como uno de los centrales sub-21 más prometedores de México lo coloca como el heredero natural de lo que alguna vez hizo Israel Reyes al dar el salto desde la Franja. No obstante, sacar a dos de los mejores jugadores de la Franja a cuatro días del torneo parece una misión casi imposible de concretar para este mismo fin de semana.
Todo apunta a que, si bien el deseo está presente, el movimiento maestro podría estarse cocinando para el Apertura 2026 si no se logra un acuerdo relámpago. La directiva busca asegurar prioridad por el joven zaguero, entendiendo que el mercado actual ha sido una pesadilla de liquidez. El americanismo espera que esta no sea otra promesa al aire, pues el Nido necesita defensas con proyección que entiendan la exigencia de representar al más grande del país desde el primer minuto del próximo certamen.
