Lo que hace unas semanas parecía una utopía financiera, hoy está a una firma de convertirse en realidad. Las negociaciones han avanzado a una velocidad vertiginosa y, según reportes desde México y Chile, el Club América y Colo-Colo tienen prácticamente sellado el acuerdo para que Víctor Dávila abandone el Nido y regrese al futbol andino.

Pero este movimiento no es una simple baja en el plantel; es una operación quirúrgica de la directiva. La salida de Dávila, quien se iría a préstamo por un año con el América absorbiendo parte de su salario, tiene un solo objetivo: liberar la plaza de extranjero que en Coapa necesitan desesperadamente para detonar la bomba del mercado.

¿El adiós de Dávila asegura la llegada del “10” brasileño?

La impaciencia en las oficinas azulcremas es evidente. El plan es ejecutar un efecto dominó perfecto: en el momento en que Víctor Dávila libere el cupo de No Formado en México, la directiva lanzará la ofensiva final por Raphael Veiga. El centrocampista del Palmeiras es el elegido para cambiar la cara del equipo, y su llegada ya tiene cifras sobre la mesa.

La operación por el brasileño no será sencilla, pero sí contundente. Se habla de un préstamo con obligación de compra que rondaría los 10 millones de dólares, una cifra que convertiría a Veiga en uno de los fichajes más costosos en la historia de la institución. La directiva sabe que es ahora o nunca.

El escenario para el Clausura 2026 está trazado: Víctor Dávila volará a Chile para reencontrarse con su nivel, y Raphael Veiga aterrizaría de inmediato en la Ciudad de México para tomar la batuta creativa. Con este enroque de lujo, el América daría por cerrada su plantilla, apostando todo al talento sudamericano para buscar el título.