El ambiente de las Águilas del Américaestuvo bastante tranquilo durante la doble fecha FIFA. El trabajo de Santiago Solari se basó, principalmente, en recuperar, por un lado, el ánimo de sus dirigidos luego de la caída en la final de la Concacaf Champions League y, por el otro, en reagrupar a aquellos elementos que padecían distintas lesiones.

Pero en las últimas horas todo se convulsionó. Primero porque Pedro Aquino, que ya se había ido a Perú sin estar al 100 por ciento para disputar los compromisos por las Eliminatorias Conmebol Sudamericanas, se resintió de su dolencia durante el puñado de minutos en los que participó, y hoy está en duda para aparecer en los cuartos de final de la Liguilla.

 

Y segundo, porque este miércoles 17 de noviembre, Mario Osuna debió someterse a chequeos médicos para determinar cuál es el motivo de las molestias que comenzó a sentir en las prácticas que se desarrollaron durante estos días en las instalaciones del predio de Coapa, como parte de los preparativos para la Fiesta Grande del Grita México A21 de la Liga MX.

En ese contexto, Santiago Solari, para incorporar jugadores con características defensivas al mediocampo, tiene dos alternativas: Una es Richard Sánchez, que no pudo viajar para sumarse a la Selección de Paraguay y, si bien ya estaría recuperado, llega sin ritmo futbolístico dado que ni siquiera intervino en los partidos amistosos contra Tlaxcala y Atlante.

 

 

Y la otra, es Santiago Naveda. El volante juvenil superó la rotura ligamentaria deltoideo cápsula articular anterior del tobillo derecho que sufrió en agosto de este año en un partido que el Azulcrema disputó ante el Club Puebla, y ya es una de las opciones del Indiecito para los encuentros ida y vuelta que se avecinan.