Javier Aguirre tuvo dos ciclos como futbolista del Más Grande y, mano a mano con ESPN, repasó no solamente aquellos períodos sino su trayectoria personal en general dentro de la cancha, antes de ser entrenador. Curiosamente se marchó del Nido de Coapa tras la Final del Siglo contra el Rebaño Sagrado en 1984 y rememoró paso a paso cómo vivió esos momentos a nivel personal.

El Vasco arrancó: "Yo era un jugador de medio pelo, por usar un calificativo. Era un jugador promedio, no destacaba por nada. Técnicamente era muy pobre, quizás tácticamente tenía cosas que a lo mejor ayudaban al equipo. No era el más hábil, no era el más veloz, no era el más fuerte, era un jugador muy regular, eso es cierto".

Más allá de sus carencias, hizo una notable carrera gracias a sus virtudes, que también las destacó: "Era muy competitivo, entre esa competitividad en los entrenamientos y en los partidos hacía que los entrenadores me utilizaran. Yo tuve la fortuna de jugar en tres equipos de México: América, Guadalajara y Atlante. Y siempre jugué".

"Fui reclutado por América como delantero centro y debuté allí. Fui cedido a Estados Unidos y allí contrataron a un delantero brasileño, Luis Fernando. Allí Rinus Michels me mandó a la izquierda en un 4-3-3, pues yo hacía de un segundo delantero centro cuando atacaba por derecha y defendía por izquierda. Ese era mi rol", repasó el actual Director Técnico de Leganés de España.

La polifuncionalidad fue una de las características durante sus 14 años como elemento dentro del campo: "Volví a México y fui volante por el centro o por la derecha, así fui a la Selección. Vine a Osasuna y jugué de pivote o de contención, como se dice. Regresé a Chivas de volante y terminé como defensa central", expresó quien disputó en total 137 cotejos oficiales con las águilas, con 32 conquistas y 1 trofeo conseguido. 

Increíblemente, se fue de la entidad Capitalina tras anotar uno de los tantos más trascendentes de su historia y así lo dijo el propio Aguirre: "Tuve la oportunidad de jugar la única Final en la historia contra Chivas, ganamos y estábamos muy contentos. Íbamos 2-1, metí el gol del 3-1 en el final del partido y fue el último con América. No diría que me echaron pero me transfirieron a Atlante, donde jugué dos temporadas. En una nos llevaron con la Selección a recorrer el mundo, luego vinieron Osasuna y de nuevo Chivas. Esa fue mi carrera en resumen".