El Club América atraviesa uno de sus momentos más tensos en los últimos años. Más allá del mal arranque deportivo en el Clausura 2026, lo que realmente preocupa en Coapa es el ambiente interno, donde las grietas comienzan a hacerse imposibles de ocultar.

En las últimas semanas, distintas versiones apuntan a un choque profundo entre la dirección deportiva y el cuerpo técnico. Una ruptura que podría terminar con una salida inesperada, pese a que en la cúpula todavía hay quien intenta sostenerlo.

¿Dónde nació el choque que podría cambiar el futuro del proyecto azulcrema?

De acuerdo con información de Carlos Ponce, director del Diario Récord, las fricciones entre André Jardine y Diego Ramírez habrían comenzado entre finales de 2025 y principios de 2026, durante una reunión clave donde se discutió el rumbo del equipo para este semestre.

El entrenador brasileño ha empujado con fuerza la idea de reforzar al América con futbolistas de su país, como Rodrigo Dourado y Raphael Veiga. Sin embargo, Ramírez tenía otra visión: apostar por el mercado interno de la Liga MX para construir un plantel más equilibrado.

Ese choque de filosofías habría escalado hasta romper por completo la relación. Aunque Santiago Baños respalda a Diego Ramírez, Jardine contaría con apoyo de figuras aún más influyentes dentro de Grupo Ollamani, lo que podría inclinar la balanza y dejar al director deportivo fuera del proyecto antes de lo esperado.