Como ya es una costumbre que pone los pelos de punta al americanismo, el nombre de Álvaro Fidalgo volvió a sacudir los cimientos de Coapa. En las últimas horas, una información de TUDN encendió las alarmas al asegurar que la Real Sociedad de España ya tenía una oferta formal sobre la mesa para llevarse al “Maguito” de vuelta a su tierra en este mismo mercado. Sin embargo, cuando el mediocampista parecía tener un pie en el avión, surgió una figura de peso absoluto para cambiar el guion de esta historia.
A pesar del ruido mediático que situaba al español fuera del Nido para este Clausura 2026, diversas fuentes de alto rango han comenzado a desmentir la salida, confirmando que el capitán azulcrema se mantiene firme en el equipo. La razón detrás de este freno de mano no responde a una negociación económica habitual, sino a una instrucción directa y tajante que llegó desde lo más alto de la cúpula americanista, dejando claro quién manda realmente en el destino de las figuras del club.
Emilio Azcárraga evita que Álvaro Fidalgo se vaya del América
De acuerdo con la información revelada por el periodista Ángel García Toraño, fue el propio Emilio Azcárraga quien dio el comando innegociable de que Álvaro Fidalgo no abandone el Club América por ningún motivo en este periodo. El dueño del equipo habría intervenido personalmente para asegurar que el centrocampista español permanezca en la plantilla, bajo la premisa de que su calidad es indispensable para los objetivos deportivos inmediatos, silenciando así cualquier rumor proveniente de la Liga española.
El trasfondo de esta orden va más allá de un simple torneo local. El plan maestro de la directiva y el alto mando es que Fidalgo mantenga su nivel estelar en México para acelerar su proceso con la Selección Mexicana. La mirada está puesta en el Mundial 2026, donde se visualiza al capitán azulcrema como uno de los pilares en la convocatoria de Javier Aguirre. Azcárraga quiere que el referente del América llegue a la Copa del Mundo representando al país.
Sin embargo, esta decisión conlleva un riesgo que mantiene a la directiva caminando sobre brasas. A Álvaro Fidalgo le restan apenas seis meses de contrato; el Clausura 2026 es el último torneo que tiene firmado y su continuidad para el Apertura 2026 no está garantizada. El América deberá hacer un esfuerzo histórico en los próximos meses para renovar a su capitán o enfrentar la posibilidad de verlo partir gratis tras cinco años de gloria.
