El bache deportivo del Club América ha comenzado a pasar facturas sumamente costosas en el ecosistema del balompié nacional. Las recientes eliminaciones prematuras en la ronda de cuartos de final, primero a manos de Monterrey y posteriormente frente a la UNAM, calaron hondo en las altas esferas de una institución poco habituada a la irregularidad.
Esta ausencia de protagonismo en las instancias definitivas mermó de forma considerable la percepción del plantel en el entorno deportivo. La falta de consistencia colectiva no solo disipó el temor que el equipo infundía en la cancha, sino que terminó por sepultar el prestigio individual de sus principales figuras de cara a las distinciones oficiales de la temporada.
América sin nominados al Balón de Oro de la Liga MX y Juego de Estrellas
De manera oficial, la Liga MX presentó el listado con los 14 futbolistas nominados al Balón de Oro, elementos que en automático integrarán la convocatoria para el Juego de Estrellas 2026 frente a la MLS. La gran sorpresa de la publicación radica en la ausencia absoluta de jugadores americanistas en cada una de las ternas defensivas y ofensivas del certamen.
Ningún miembro del nido fue considerado para competir por el galardón a mejor portero, zaguero, mediocampista o jugador más valioso. Esta marginación representa un auténtico balde de agua fría para una escuadra que, si bien recuerda con añoranza su época de oro reciente como tricampeón de la competencia, hoy padece las consecuencias de una alarmante baja de nivel.
El veredicto del circuito nacional obliga a una profunda e inmediata autocrítica en las oficinas de Coapa. Con el orgullo institucional severamente lastimado, la directiva y el cuerpo técnico asumen la presión máxima de sacudir el vestidor durante el actual mercado de fichajes para revertir esta inercia negativa antes del silbatazo inicial.
