La planeación operativa del balompié capitalino ha dado un vuelco definitivo en las oficinas de Chapultepec. A pesar de los constantes traslados geográficos que ha sufrido el rival histórico de la Ciudad de México al no contar con un recinto propio, las negociaciones logísticas de última hora destrabaron un panorama que lucía adverso.

Aunque en días anteriores se especulaba fuertemente con una mudanza temporal de la escuadra cementera hacia el territorio de Querétaro, los comités corporativos determinaron un rumbo distinto. Las altas esferas decidieron respetar los convenios previos a las obras de remodelación, asegurando la permanencia de la localía compartida en el Coloso de Santa Úrsula.

América y Cruz Azul volverían a compartir el Estadio Banorte

Según informes provistos por la cadena TUDN, la alta dirigencia de Grupo Ollamani entabló comunicación directa con la directiva celeste para ratificar el arrendamiento comercial. El pacto garantiza que la Máquina dispute sus encuentros de local del Torneo Apertura 2026 en el remozado inmueble propiedad de la institución azulcrema.

El acuerdo final se concreta luego de que el consorcio dueño del Club América intentara renegociar las cláusulas contractuales en las últimas semanas, buscando elevar los beneficios económicos del arrendamiento. Sin embargo, las posturas institucionales mantendrán los términos originales del documento, permitiendo la cohabitación en la capital.

El convenio comercial establece que Cruz Azul mantendrá su localía en el nido al menos hasta el año 2030. Esta resolución le otorga estabilidad operativa a la Liga MX mientras la directiva del conjunto cementero continúa en la búsqueda de capitalizar su propio proyecto arquitectónico a largo plazo.