El vibrante Clásico Capitalino entre nuestro glorioso Club América y los Pumas de la UNAM estuvo marcado por una altísima tensión y, lamentablemente, por una constante ola de imprecisiones. El equipo dirigido por André Jardine sufrió de más en la zona baja, protagonizando una serie de errores que mantuvieron a la afición al borde del infarto durante todo el encuentro.
Aunque el doloroso desenlace llegó de forma dramática en el último suspiro con aquel fatídico penal en contra, la tragedia pudo haberse consumado mucho antes. En la recta final del partido, una terrorífica desconcentración en nuestra zaga le regaló la oportunidad más clara al odiado rival, obligando a nuestro guardameta a vestirse de héroe absoluto.
Heroica salvada de Cota al América en el Clásico
El reloj marcaba exactamente el minuto 78 cuando el desastre tocó a la puerta en Coapa. Una brutal desatención, provocada por una pésima comunicación entre el juvenil Aarón Mejía y el experimentado Israel Reyes, derivó en un desastroso pase retrasado. Este enorme regalo fue interceptado por el atacante universitario, Robert Morales, quien quedó de frente y completamente solo para liquidar el partido.
Justo cuando la nación americanista ya temía lo peor, emergió la inmensa y experimentada figura de Rodolfo Cota. A pesar de cargar con la enorme presión de ser el arquero que toma la titularidad ante la prolongada ausencia de Luis Ángel Malagón, el veterano demostró toda su jerarquía, saliendo a tiempo y achicando el espacio de forma magistral para frenar el disparo de Morales.
Con esta monumental atajada, Cota salvó nuestra portería y mantuvo el empate a cero de forma momentánea. Tristemente, el esfuerzo quedó opacado por la dolorosa derrota en el último minuto, pero dejó una enorme certeza: mientras Malagón regresa, la cabaña de las Águilas está resguardada por un auténtico líder de probada experiencia.
