El América vs Pumas volvió a dejar claro por qué es uno de los duelos más intensos del futbol mexicano. El empate 3-3 no solo estuvo cargado de goles y emoción, también de choques físicos que llevaron a varios jugadores al límite.

Las Águilas terminaron el partido con varias bajas sensibles: Cristian Borja rumbo al hospital, Sebastián Cáceres con una lesión preocupante, pero hubo otra imagen que pasó desapercibida en la transmisión y que refleja el nivel de exigencia con el que se jugó el clásico.

La escena que no se vio y muestra el costo físico del partido

Erick Sánchez fue uno de los protagonistas silenciosos de la noche. Durante el partido, el mediocampista sufrió un golpe que terminó provocándole una herida en la frente, a la altura de la ceja, que lo hizo sangrar de manera visible.

Sin embargo, lo más impactante ocurrió fuera de cámaras. Sánchez terminó el encuentro con un vendaje grueso cubriéndole la cabeza para detener el sangrado, una imagen que no fue captada durante la transmisión oficial pero que rápidamente comenzó a circular después.

El “Chiquito” abandonó el terreno de juego al minuto 79, pero su intensidad nunca bajó. Este tipo de escenas reflejan el costo real de partidos de alta tensión como este. Ahora, América no solo piensa en el resultado, sino en recuperar a sus piezas en medio de una Liguilla que no da margen de error.