El Club América atraviesa una de las crisis más profundas y alarmantes de los últimos años. Lo que antes era dominio absoluto, hoy se ha transformado en dudas que señalan directamente a la gestión de Santiago Baños, quien vive su momento más bajo desde que asumió la presidencia deportiva en 2017.

En medio de este caos, el vestidor parece fracturado. Se reporta una relación sumamente desgastada entre André Jardine y sus figuras clave, una tensión que contrasta con la armonía que siempre existió con Álvaro Fidalgo. El “Maguito” se fue, y hoy su ausencia pesa más que nunca en un equipo que parece haber perdido el rumbo.

¿Fue la salida de Álvaro Fidalgo una huida estratégica ante el desastre?

La afición azulcrema aún no procesa cómo su referente desapareció de Coapa en menos de 48 horas. Mientras el Nido arde, Álvaro Fidalgo vive un sueño en su aventura europea con el Real Betis, donde no solo se ganó la titularidad de inmediato, sino que ya recibió su primer llamado a la Selección Mexicana para el proceso mundialista de 2026.

El timing de su partida fue quirúrgico. Aunque el asturiano siempre declaró que su salida se debía al deseo de competir en la Primera División de España, es imposible no cuestionar si percibió las grietas en el proyecto de Jardine antes de que el barco comenzara a hundirse. Fidalgo abandonó el barco justo antes de que la debacle fuera total.

Hoy, mientras el ex capitán brilla en La Liga, el conjunto de Coapa se desmorona sin un guía en el mediocampo. La etapa de André Jardine encara su mayor desafío, con la sombra de un Fidalgo que, consciente o no, eligió el mejor momento posible para decir adiós y evitar ser parte de este naufragio.