Las paredes de Coapa retumban tras semanas de filtraciones y una guerra civil que ya no se puede ocultar. La relación entre el cuerpo técnico de André Jardine y la dirección deportiva, encabezada por Santiago Baños y Diego Ramírez, está completamente fracturada. Lo que comenzó como diferencias de visión, hoy es una crisis institucional que ha obligado a los altos mandos a intervenir de emergencia.

El “Juego de Tronos” azulcrema ha llegado a su punto de quiebre. Ya no hay margen para excusas ni para “trabajar a marchas forzadas” sin resultados. La paciencia se agotó y la directiva ha recibido una sentencia clara: o arreglan el desastre de planificación en tiempo récord, o sus oficinas quedarán vacías antes de lo esperado.

La última oportunidad para salvar su puesto en el Nido

El reloj es el peor enemigo de Baños y Ramírez. Según información de Fernando Cevallos de FOX Sports, ambos directivos están bajo aviso con una fecha fatal: el 9 de febrero. Tienen apenas 10 días para cerrar el plantel tal y como lo exigió André Jardine, o las consecuencias serán irreversibles. La cúpula del club respalda totalmente al estratega brasileño, reconociendo que le han desarmado el equipo sin traer recambios a la altura de la exigencia americanista.

La lista de tareas para salvar el pellejo es corta pero brutalmente complicada. Diego Ramírez tiene la misión imposible de encontrarle acomodo urgente a Víctor Dávila o a José Raúl “La Pantera” Zúñiga, ya sea en la Liga MX o fuera de ella, para liberar plazas y masa salarial. Si falla, su puesto como Director Deportivo sería el primero en rodar.

Por su parte, Santiago Baños tiene una sola encomienda: cerrar el fichaje de Raphael Veiga. No hay “Plan B”. La orden es completar el plantel con la calidad que el Bicampeón merece. Si el 9 de febrero no está el equipo armado, la continuidad de ambos quedará en el aire. Son 10 días de vida o muerte administrativa en el Club América.