Desde hace varios torneos, el Club América ha intentado encontrarle salida a Víctor Dávila. Llegó como una apuesta costosa en una operación que rondó entre 7 y 8 millones de dólares pero el rendimiento no ha estado a la altura de lo que se esperaba, al grado de convertirse en una opción secundaria dentro del ataque.

En las últimas horas trascendió que Fernando “Tano” Ortiz, ahora entrenador de Colo Colo, lo tendría en la mira como refuerzo. La noticia parecía abrir una puerta para liberar una plaza de extranjero y despresurizar el mercado azulcrema, pero hay un obstáculo enorme que amenaza con tumbar la operación antes de arrancar.

Nadie pagaría el sueldo de Víctor Dávila fuera del América

De acuerdo con Víctor Díaz, reportero de ESPN, el gran problema es el salario del delantero chileno. Dávila percibe alrededor de 1.5 millones de dólares al año, una cifra cercana a 26 millones de pesos, y completamente fuera del rango económico para la mayoría de clubes fuera de México, especialmente en Chile.

Ese “candado” salarial hace prácticamente imposible que Colo Colo pueda avanzar en una negociación real, incluso si el técnico lo quiere. Porque una cosa es el interés deportivo y otra, muy distinta, es asumir un contrato de ese tamaño.

El panorama se vuelve delicado para el América: si Dávila no sale, el club mantiene un extranjero con alto costo y baja incidencia, además de seguir restringido en su margen de maniobra para incorporar al refuerzo que tanto necesita el equipo.

La consecuencia es directa: por su sueldo y por el lugar que hoy ocupa dentro del plantel, todo apunta a que Dávila podría permanecer en Coapa hasta agotar contrato, convirtiéndose en un problema estructural en el armado del equipo.