La obligatoria modernización del coloso de Santa Úrsula de cara a la pasada justa mundialista representaba un paso necesario para el balompié nacional. Sin embargo, la monumental obra de infraestructura comenzó con más de un año de retraso, generando una escalada de costos operativos que hoy condiciona severamente el presente de la institución.

El impacto económico derivado de los trabajos arquitectónicos ha terminado por estrangular los presupuestos del primer equipo en este periodo de transferencias. La falta de liquidez inmediata no solo impide el arribo de incorporaciones de peso para el Torneo Apertura 2026, sino que arrastra consecuencias estructurales que reconfiguran el control del club.

Las afectadas finanzas del América por la renovación del Estadio Azteca

Al ser una empresa que cotiza de forma abierta en la Bolsa Mexicana de Valores, Grupo Ollamani tiene la obligación legal de transparentar sus números, por lo que sus alarmantes cifras son de carácter público y oficial. En dichos informes financieros se detalla que la corporación arrastra una deuda superior a los 2,297 millones de pesos, detonada por créditos bancarios con Banorte. Esta crisis obligó al consorcio a vender el 49% de las acciones del club y del recinto al fondo General Atlantic por más de 200 millones de dólares.

A nivel presupuestal, el balance fiscal público reportó una pérdida neta de 169.9 millones de pesos, situación que amarra de manos a Santiago Baños en el mercado de pases. Al destinarse la mayor parte de los flujos de capital al pago de intereses de la deuda con los bancos, la cúpula corporativa se ve forzada a operar bajo las estrictas metas de rentabilidad que exigen los nuevos socios estadounidenses.

La consecuencia más severa golpea directamente la identidad de la institución. Tras la revisión de estos planes de austeridad corporativos, trascendió que la urgencia por obtener liquidez mantiene bajo análisis la venta del histórico nido de Coapa. El proyecto financiero contempla capitalizar esos valiosos terrenos del sur de la Ciudad de México y mudar todas las categorías delClub América a un nuevo complejo en Santa Fe.