El Clausura 2026 arrancó cuesta arriba para el Club América. Dos jornadas, cero goles a favor, un empate sin brillo ante Tijuana y una derrota frente al Atlético de San Luis encendieron las alarmas en Coapa, marcando uno de los inicios más flojos en la historia reciente del club.

El foco no tardó en apuntar al banquillo. André Jardine quedó bajo la lupa tras un 2025 sin títulos y con rumores de una posible fractura interna. En medio de la tensión, la cúpula decidió mover ficha y enviar un mensaje que cambia el tablero, sin hacerlo público de inmediato.

El Patrón Azcárraga respalda a Jardine

De acuerdo con información del Diario Récord, el pasado 15 de enero se celebró una reunión clave en un restaurante de la Ciudad de México. Ahí se sentaron Emilio Azcárraga, Santiago Baños, el propio Jardine y Paulo Víctor para cerrar filas tras el mal arranque.

En ese encuentro, el dueño del Club América habría respaldado por completo al técnico brasileño. Para la alta directiva, Jardine sigue siendo el hombre indicado para conducir el proyecto y revertir la inercia negativa.

El mensaje interno fue claro: no hay ruptura ni cambios de timón a corto plazo. El respaldo existe y es total, incluso cuando el ruido externo aprieta y la paciencia de la afición se pone a prueba.

La consecuencia inmediata es doble. Por un lado, Jardine gana margen para trabajar y ajustar; por el otro, la exigencia se multiplica. Con el aval desde arriba, la presión ahora es responder en la cancha y cortar la sequía. En Coapa, el reloj ya corre.