El América y su afición recibieron un golpe demoledor: la alcaldía Benito Juárez anunció que el próximo partido frente a Pachuca deberá disputarse a puerta cerrada. Una medida unilateral que deja fuera a más de 30 mil aficionados y que ha generado indignación en el entorno azulcrema.
Pero lo más explosivo no vino del comunicado oficial, sino de lo revelado por David Faitelson, quien aseguró que detrás de esta decisión se esconde un escándalo político que nada tiene que ver con lo deportivo.
¿Qué reveló Faitelson sobre el alcalde?
Según el periodista, el alcalde de Benito Juárez habría presionado al América con exigencias de palcos y boletos. Al no obtener lo que pedía, habría respondido con la orden de cerrar el estadio y obligar a jugar sin público, lo que convierte el tema en un choque político con tintes de revancha personal.
La denuncia de Faitelson encendió el debate en redes, donde los aficionados exigieron que las autoridades den explicaciones claras y transparentes sobre la verdadera razón de esta medida.
América y Liga MX responden con firmeza
El club y la Liga MX publicaron comunicados rechazando la versión oficial de la alcaldía, señalando que el operativo de seguridad del último partido no fue responsabilidad del club, sino de elementos de la propia alcaldía y de la policía capitalina. Ambos organismos ya trabajan para revertir la medida que dejaría a miles de abonados sin acceso al estadio.
Mientras tanto, la presión pública crece. El caso dejó de ser un tema deportivo para convertirse en un escándalo político nacional, con el América en medio de una batalla que podría marcar precedente en la relación entre clubes y gobiernos locales.