El Club América se encuentra en la recta final para su debut en el Clausura 2026, con la obligación absoluta de borrar un 2025 que resultó un auténtico desierto de trofeos. A solo tres días de que ruede el balón, la presión sobre el plantel más costoso de México es asfixiante; la afición no perdonará otro fracaso y las miradas se posan sobre los referentes que quedaron a deber en el semestre anterior, cuando la gloria se escapó de las manos azulcremas.

Tras haber completado, por fin, una pretemporada de casi un mes, ya no existen los pretextos tácticos ni físicos en el Nido. La atención mediática se ha centrado en el hombre de los 10 millones de dólares, quien llegó con etiqueta de figura mundial desde la Premier League pero que, hasta ahora, solo ha entregado chispazos de su capacidad. Un histórico estratega que sabe lo que es levantar la copa con las Águilas ha roto el silencio para lanzar una advertencia que ya retumba en todo Coapa.

¿Fin de los pretextos? La sentencia de un histórico sobre el nivel del francés

Mario Carrillo, el director técnico que llevó al América a la gloria en aquel inolvidable 2005, aprovechó los micrófonos de Futbol Picante en ESPN para analizar el presente de la plantilla. Para el ahora analista, el equipo posee una calidad incuestionable, pero señaló directamente al francés Allan Saint-Maximin como el jugador que debe dejar de ser un acompañante para convertirse en el jefe absoluto del ataque americanista de cara a la búsqueda de la 17.

“Maximin tuvo destellos, esta temporada tiene que ser, y subir al máximo su nivel”, sentenció Carrillo de forma tajante durante el programa estelar. El mensaje es claro: el tiempo de adaptación se terminó. Para un futbolista de su costo y jerarquía internacional, tener “buenos partidos” ya no es suficiente; la exigencia de un exentrenador campeón como Carrillo refleja el sentir de una grada que espera ver en el francés al estandarte y líder ofensivo que el equipo más ganador del país necesita.

El reto para el atacante galo es mayúsculo, pues este Clausura 2026 será su prueba de fuego definitiva. Con una pretemporada completa bajo el mando de André Jardine, Saint-Maximin ya no tiene sombras donde esconderse. Si logra dar ese paso adelante que Carrillo exige, el América será imparable; de lo contrario, su fichaje empezará a cargar con el pesado estigma de las promesas incumplidas en Coapa. El debut está a la vuelta de la esquina y la “Bomba” francesa debe estallar ahora o nunca.