En este primer semestre de 2026, la Selección Mexicana tendrá prioridad absoluta: microciclos fuera de Fecha FIFA, partidos amistosos y ajustes que mueven el calendario de la Liga MX. Para muchos clubes incluido el Club América eso significa pausas y semanas atípicas en pleno arranque del torneo.
Por eso sorprendió que, en la lista de Javier Aguirre para trabajar en enero rumbo a 2026, no apareciera Álvaro Fidalgo, un futbolista que ya está naturalizado y que incluso ha manifestado públicamente su interés por representar a México. En Coapa, la duda se sintió como una omisión pesada.
¿Por qué Fidalgo no fue convocado por Aguirre pese a su “sí” al Tri?
La explicación no es deportiva, ni una señal de rechazo del cuerpo técnico. El detalle está en el reglamento: para que un jugador naturalizado pueda representar a una selección distinta, FIFA exige cinco años de residencia continua en el país.
Y ese requisito todavía no se cumple en este microciclo. Fidalgo está muy cerca, pero no puede ser considerado “elegible” de manera oficial hasta que complete el plazo, lo que lo deja fuera de esta ventana de enero aunque el Tri haya convocado solo futbolistas de Liga MX para los amistosos y entrenamientos.
El escenario cambia en semanas. Una vez que se cumpla el periodo de residencia, se abre la puerta para que Aguirre lo integre de forma legal y sin riesgos administrativos, justo cuando México acelera su preparación con miras a la Copa del Mundo.
La consecuencia es clara: el tema no está cerrado, está en pausa. Y cuando se destrabe, Fidalgo tendrá una carrera contra el tiempo para ganarse un lugar en la conversación final.
