La ratificación de Guillermo Almada como nuevo director técnico del Club América marca el inicio de una profunda metamorfosis futbolística. Las Águilas experimentarán una transición radical en su estilo de juego, alejándose de los automatismos del ciclo anterior para adoptar la propuesta característica del estratega charrúa, basada en la intensidad permanente y transiciones a velocidad máxima.
Este cambio de paradigma representa un desafío inmediato para la conformación del plantel azulcrema de cara al torneo Apertura 2026. El dinamismo extremo que exige el timonel uruguayo provocará que diversos elementos de las Águilas, condicionados por características físicas o técnicas específicas, pierdan protagonismo al no encajar en el nuevo sistema dinámico de la institución.
¿Cuáles son los futbolistas del América que no tendrían cabida con Guillermo Almada?
En la zona de recuperación, el contención brasileño Rodrigo Dourado se perfila como el primer afectado debido a sus condiciones de juego lentas y de corte posicional. Al haber sido una petición expresa de André Jardine, su encaje luce sumamente complejo en un esquema que demanda mediocampistas de ida y vuelta con alta capacidad de presión alta en territorio rival.
Una situación similar afronta el mediapunta Raphael Veiga, por quien la directiva americanista ya habría determinado no hacer efectiva la opción de compra, proyectando su regreso al Palmeiras. Asimismo, en el aparato ofensivo, las condiciones de Víctor Dávila y las discretas actuaciones de José Raúl Zúñiga dificultan su viabilidad dentro de una estructura que prioriza la verticalidad absoluta.
La cúpula de Coapa se encuentra obligada a agilizar la salida de estos elementos para oxigenar la masa salarial y abrir espacio a perfiles compatibles con el nuevo timonel. La velocidad para gestionar estas bajas en la Liga MX resultará clave para que el cuerpo técnico reciba las piezas necesarias que permitan replicar el éxito de la época como tricampeón de la institución.
