Oribe Peralta le puso punto final a una carrera repleta de vaivenes y emociones fuertes. Sus casi 19 años de trayectoria estuvieron marcados tanto por éxitos e historia de la grande (como su paso por Santos Laguna, América o los Juegos Olímpicos de Londres 2012 con México), como por momentos negativos y desazones profundas (como sus últimos años como profesional).

Tras su decisión, el Hermoso pasó por varios medios de comunicación en los que brindó distintos análisis de su carrera. En diálogo con TUDN, recordó su polémico fichaje por Chivas en 2019. Pese a que los números estuvieron muy lejos de ser los de un delantero destacado de la Liga MX, manifestó que no se arrepiente del movimiento.

 

"Nunca he considerado las cosas como un fracaso. Siempre las tomo como un aprendizaje porque sin eso no podría ser la persona que soy ahora. No podría ser consciente de todo lo que viví y, al final de cuentas, no me quedé con ganas de nada. Se podría decir que la espinita que tenía antes era la de venir a Chivas", manifestó.

"No me podía quedar con las ganas de ir a Chivas y decir 'no voy porque estoy en el equipo contrario. Estoy en América y no puedo arriesgarme a tomar esa decisión'. No quería arrepentirme de no haber tomado esa decisión. Tienes que ser valiente en la vida y si no lo eres es muy difícil conseguir las cosas", agregó el Cepillo.

 

 

A su vez, se desligó de sus malas actuaciones en el conjunto de Guadalajara: "Cuando estaba en Chivas entendí que si no me consideraban era por decisión del entrenador de turno. Yo siempre entrené a tope y di lo mejor desde donde me tocó".