Henry Martín se ha convertido en el pararrayos de la frustración americanista. Tras la dolorosa derrota en el Clásico Nacional, el capitán ha sido el blanco predilecto de las críticas, señalado no solo por la sequía goleadora tres tantos en seis fechas, sino por unas declaraciones que muchos interpretaron como excusas. El juicio popular ha sido severo: “desapareció en el partido importante”.

Sin embargo, el análisis frío del encuentro revela una realidad muy distinta a la que dictan las emociones del momento. Mientras la afición reclama goles, las estadísticas y la repetición del partido muestran que el “9” de las Águilas libró una guerra solitaria que pocos supieron valorar en medio del enojo colectivo. ¿Realmente jugó mal o fue víctima del sistema?

Discreto y solitario trabajo de Henry contra Chivas en el Clásico

Un video recopilatorio que ya circula con fuerza en redes sociales está callando bocas. En las imágenes se aprecia el “trabajo sucio” que Henry Martin ejecutó a la perfección: aguantar el balón de espaldas ante la marca pegajosa de los centrales de Chivas, pivotear para dar oxígeno al equipo y ganar duelos físicos imposibles sin ayuda de sus extremos.

La realidad táctica es que Henry Martín jugó aislado. A pesar de estar rodeado de camisetas rojiblancas, logró retener la posesión y descargar juego para compañeros que no supieron aprovechar los espacios. Su labor fue de sacrificio puro en un esquema que lo dejó naufragar solo en ataque.

Culpar al capitán por no anotar cuando el balón ni siquiera le llega en ventaja es un análisis simplista. Henry hizo su trabajo: pelear, ganar la posición y generar fluidez; lo que falló fue el equipo detrás de él. Este video es la prueba de que el capitán sudó la camiseta, aunque el marcador final no le hiciera justicia.