El Club América encontró en este Clausura 2026 algo que no tenía en el radar al inicio del torneo: un canterano capaz de responder en momentos clave. Patricio “Pato” Salas apareció cuando más lo necesitaban, aprovechando las lesiones y baja de forma de Henry Martín y La Pantera Zúñiga para ganarse un lugar.

Lo que comenzó como una solución emergente, hoy se está transformando en una historia que ilusiona en Coapa. Y en plena Liguilla, ante Pumas, volvió a dejar una señal clara de que no está ahí por casualidad.

La acción que explica por qué Salas ya pesa en momentos clave

Cuando América ya estaba abajo en el marcador al minuto 13, apareció una jugada que cambió el rumbo del partido. Un balón al área fue bajado por Isaías Violante, quien se apoyó en Salas. El canterano, de espaldas al arco, ganó el duelo físico y, con una gran lectura, devolvió el balón de primera para dejar a su compañero frente a Keylor Navas, quien nada pudo hacer ante el empate.

La jugada no solo fue una asistencia, fue una muestra de inteligencia, técnica y carácter en un escenario de alta presión. Pero eso no fue todo: Salas estuvo cerca de coronar su actuación con un gol, que terminó siendo evitado por Miguel Vázquez en la línea.

Más allá del resultado, su partido dejó números sólidos: además de la asistencia, generó otras tres ocasiones claras y fue el jugador más influyente del ataque azulcrema. Hoy, la pregunta ya no es si puede quedarse, sino hasta dónde puede llegar. América podría haber encontrado algo más que una solución: un futuro referente.