El mercado del América cambió de rumbo en cuestión de horas. Cuando todo apuntaba a que Víctor Dávila o “la Pantera” Zúñiga serían los sacrificados para liberar una plaza de extranjero y abrirle la puerta a Raphael Veiga, la ecuación se reescribió con un nombre que ahora está en el centro del movimiento.

Y lo más fuerte es que ya hay una señal interna que no suele aparecer si no hay una salida avanzada: uno de los extranjeros dejó de entrenar con el grupo en plena preparación para la Jornada 4, mientras otro que estaba en la rampa de salida sí trabajó con normalidad.

Aguirre ya no trabaja con el América

De acuerdo con Alex Alfaro, este viernes 30 de enero Rodrigo Aguirre ya no entrenó a la par del plantel, pensando en el partido ante Necaxa, y su situación se encamina a resolverse fuera de Coapa. En contraste, Víctor Dávila sí estuvo con el equipo, lo que cambia por completo la lectura de la urgencia por desprenderse de él.

Además, con la salida de Aguirre encaminada, el América ya no estaría “contra la pared” por liberar otra plaza de extranjero. Según lo reportado por Carlos Ponce de León, el club sólo abriría la puerta a la salida de Dávila si aparecen condiciones realmente favorables para las Águilas, porque el escenario de pagar una parte alta de su salario no termina de convencer.

El efecto práctico es claro: si se confirma el movimiento de Aguirre y se concreta la llegada de Veiga, el América cerraría su plantel para el Clausura 2026 sin necesidad de un segundo recorte inmediato. Y eso dejaría a Dávila y a Zúñiga, al menos por ahora, con un torneo más en el radar azulcrema.