El Club América atraviesa una fase extraña en el Clausura 2026. Jornada tras jornada, el equipo de André Jardine alterna victorias y derrotas, una irregularidad poco habitual desde que el brasileño tomó el mando. Para un plantel acostumbrado a imponer condiciones, esta montaña rusa ya empezó a pasar factura en la tabla.

La explicación no está en un solo factor. América ha sufrido lesiones, bajones individuales y zonas del campo donde el nivel no ha sido el esperado. Aun así, el torneo sigue dándole margen. Y eso vuelve especialmente importante el siguiente partido: no solo por los puntos, sino por lo que puede cambiar de golpe en la clasificación.

América con posibilidades de asaltar la Liguilla

Previo al duelo de la Jornada 11 de la Liga MX ante Mazatlán, el América se ubica en la novena posición de la tabla general con 14 puntos, fuera de los puestos directos de Liguilla y con la presión de no seguir dejando escapar terreno en un campeonato que ya entró en una fase más exigente.

Sin embargo, el escenario también ofrece una oportunidad enorme. Si las Águilas vencen a los Cañoneros, podrían escalar hasta el sexto lugar, superando a equipos como Atlas, Tigres y Monterrey, sin depender del marcador exacto de la victoria. Es decir, el margen de mejora inmediata existe y está al alcance.

Ese dato cambia la lectura del partido. América no llega solo a defender su lugar en la pelea: llega con la posibilidad de dar un salto importante en la tabla y de corregir, al menos por una jornada, la narrativa de un equipo inconsistente.

Por eso, el choque ante Mazatlán no admite relajación. Si Jardine y sus jugadores quieren seguir en la lucha real por la fase final, estos tres puntos no son negociables. La tabla todavía les da vida, pero también empieza a exigir respuestas más serias.