La derrota en el Clásico Nacional no fue el único golpe que recibió el americanismo esta semana. Mientras la afición digiere la humillación deportiva y la caída en la Tabla General, una amenaza silenciosa crece en las oficinas de Coapa. El Club América está ignorando una obligación reglamentaria crítica y el tiempo se está agotando peligrosamente.
Aunque la atención está puesta en la falta de gol y las lesiones, las matemáticas de la Liga MX han encendido las luces rojas. El equipo de André Jardine está coqueteando con un desastre administrativo que, de no corregirse de inmediato, terminaría en una sanción humillante que expondría la mala planificación de la temporada.
Los números imposibles que condenan al equipo
La situación es crítica: América es el último lugar de toda la Liga MX en el cumplimiento de la Regla de Menores. Tras seis jornadas, las Águilas apenas han sumado 217 minutos de los 1,170 exigidos por el reglamento. La desconfianza del técnico en la cantera y la lesión de Dagoberto Espinoza han dejado al equipo en una sequía de talento joven que ahora cobra factura.
El escenario matemático es de pesadilla. Con solo 11 partidos restantes en el calendario, el América está obligado a sumar un promedio de 86 minutos de menores por partido. Esto significa que, prácticamente, Jardine tendría que alinear a un juvenil como titular indiscutible en cada juego que resta, algo que parece imposible dada la presión por ganar y la jerarquía del plantel.
De no lograr el milagro, el reglamento es implacable. El América se expone a una fuerte multa económica y sanciones deportivas que mancharían la gestión actual. En Coapa tienen dos opciones: arriesgar resultados poniendo a jóvenes inexpertos o preparar la chequera para pagar por el “olvido” de sus fuerzas básicas.
