El torneo Clausura 2026 de la Liga MX ha llegado a su fin de manera oficial. Para el Club América, la competencia real terminó desde que sufrieron la eliminación en los Cuartos de Final a manos de los Pumas de la UNAM; sin embargo, la Fiesta Grande continuó su marcha hasta coronar al nuevo monarca del balompié azteca.

Aunque el panorama lucía incómodo para la causa azulcrema al ver a dos de sus acérrimos rivales de la capital disputar el trofeo, el desenlace del certamen no genera el más mínimo impacto en las oficinas del Nido. La obtención del campeonato por parte del cuadro celeste mantiene la inercia deportiva, pero está sumamente lejos de alterar el orden jerárquico del futbol mexicano.

¿Por qué las Águilas mantienen la tranquilidad absoluta en la cima del futbol mexicano?

Tras imponerse al cuadro de la Universidad Nacional en la Gran Final, Cruz Azul alcanzó el décimo título de liga de su historia en la Primera División. A pesar de la algarabía en la Noria por romper su sequía, la realidad estadística dicta que el conjunto de La Máquina todavía se encuentra a una distancia abismal de las Águilas, quienes ostentan con orgullo sus 16 campeonatos de Liga MX.

El orgullo de Coapa radica en que el cuadro amarillo se mantiene firmemente como el máximo ganador de la competición local y el único club en superar la barrera de los 40 títulos oficiales totales. La planeación del mercadodefichajes avanza sin presiones externas ni complejos de inferioridad frente al vecino de la ciudad.

Las consecuencias de esta racha de 18 meses sin levantar trofeos en el Nido apresuran la reestructuración interna, pero no desestabilizan el proyecto deportivo de André Jardine. La directiva prefiere enfocarse en sanar sus propias deficiencias estructurales, sabiendo con total certeza que el trono dorado del balompié nacional sigue perteneciendo de forma indiscutible al conjunto americanista.