El Clausura 2026 se perfila como el torneo más atípico y cruel en la historia reciente de la Liga MX. Mientras la afición sueña con un nuevo título, una sombra acecha a Coapa: el Tri. Debido a la concentración extendida para la Copa del Mundo, los clubes perderán a sus figuras nacionales justo antes de la Liguilla, y el Club América, al ser la base del combinado nacional, se encamina a una catástrofe deportiva si no actúa de inmediato.

Se estima que hasta siete piezas inamovibles de André Jardine tendrán que abandonar el Nido para reportar con la Selección Mexicana, dejando al equipo totalmente “desarmado” para la fase de eliminación directa. Ante este escenario de pesadilla, la directiva ha tenido que activar un plan de emergencia que ha dejado a muchos con la boca abierta, buscando talento en lugares específicos para intentar salvar la Liguilla y no tirar el semestre a la basura.

América solo busca refuerzos mexicanos este torneo

De acuerdo con información de Víctor Díaz, reportero de ESPN, la oficina de Santiago Baños ha cambiado radicalmente su radar de búsqueda. El objetivo es buscar futbolistas mexicanos de alto nivel que, por diversas razones, no tienen posibilidades de ser convocados por el Tri. Es una búsqueda quirúrgica de “soldados” que se queden en casa a pelear la fase final mientras las figuras estelares se concentran con México.

Los nombres ya están sobre la mesa y generan un eco ensordecedor en redes sociales. Brian García, el lateral del Toluca, es la prioridad absoluta para reforzar la defensa, junto con el regreso estratégico de Cristian “Chicote” Calderón desde Necaxa para recuperar profundidad en las bandas. A esta lista se suma el interés real por Iván Tona de Tijuana, un mediocampista con el perfil exacto para suplir las ausencias que dejará el llamado masivo de la selección nacional.

Sin embargo, cubrir el vacío de casi siete seleccionados nacionales con jugadores que “no alcanzan el nivel de Selección” luce como una misión sumamente arriesgada para la exigencia del Nido. El riesgo de sacrificar jerarquía por mera disponibilidad es latente, y la presión sobre André Jardine será máxima para amalgamar un equipo parchado en cuestión de días. El americanismo se pregunta si estos nombres serán suficientes para evitar un fracaso histórico o si la Selección terminará por arrebatarle la gloria al club más ganador.