A solo una semana de que ruede el balón en el Clausura 2026, el Club América vive horas de una intensidad eléctrica en los despachos de Coapa. Mientras la afición celebra la inminente llegada de Rodrigo Dourado el contención que André Jardine exigía desde 2023, un sabor agridulce ha invadido el Nido. El “fichaje bomba” mexicano que todos esperaban para blindar la lateral derecha se ha esfumado, dejando un hueco que parece imposible de llenar en este cierre de mercado tan accidentado.

La directiva encabezada por Santiago Baños puso toda la carne al asador para repatriar a Julián Araujo, viendo en él la pieza perfecta para elevar la competitividad del plantel. Sin embargo, cuando los reflectores apuntaban al anuncio oficial, el seleccionado nacional tomó una decisión que sacudió los planes de Jardine y que obliga al americanismo a replantearse su atractivo frente a las ligas del Viejo Continente en este arranque de año.

¿Por qué Araujo prefirió al Celtic sobre el América?

De acuerdo con información del periodista René Tovar, sí existieron acercamientos formales entre el Club América y el entorno de Julián Araujo. A pesar del interés genuino y la vitrina que representa el equipo más grande de México, el lateral priorizó su permanencia en el futbol europeo. El defensor decidió que su camino no debía volver a casa, prefiriendo la aventura en el Celtic de Escocia.

Araujo, quien deja atrás la liga inglesa para enrolarse en las filas del gigante escocés, cerró cualquier ventana de negociación con las Águilas. El deseo de mantenerse en la élite pesó más que la posibilidad de ser estelar en el Estadio Azulcrema. Esta decisión deja al América en una posición sumamente vulnerable, pues la búsqueda de un lateral derecho se ha vuelto una misión de emergencia absoluta ante la falta de opciones de calidad comprobada disponibles en el mercado.

La urgencia no es para menos: con la baja prolongada de Dagoberto Espinoza, Kevin Álvarez se queda sin competencia directa por la titularidad. El mercado se ha vuelto un terreno pantanoso para Santiago Baños, quien ahora debe rastrear un “Plan B” que cumpla con las exigencias de Jardine antes del debut. La caída del fichaje de Araujo no solo es un golpe al ego institucional, sino una advertencia de que el sueño europeo sigue siendo el principal enemigo de los refuerzos bomba en Coapa.