El golpe fue brutal y nadie lo vio venir. En cuestión de horas, el Club América perdió el corazón de su mediocampo y la explosividad de su ataque con las salidas repentinas de Álvaro Fidalgo y Allan Saint-Maximin. Perder a un símbolo y a un titular indiscutible a una semana del cierre de registros parecía una sentencia de muerte para el torneo, dejando a la afición al borde del colapso nervioso.
Pero en Coapa no hay tiempo para duelos. Con la ventana de transferencias cerrándose el próximo 9 de febrero, la directiva ha tenido que sacudirse el shock y activar la maquinaria de guerra. No se van a quedar de brazos cruzados viendo cómo se debilita el plantel; la orden es clara y el mercado se vuelve a abrir de par en par para las Águilas.
Los refuerzos que busca América de último momento
De acuerdo con información revelada por León Lecanda en ESPN, la directiva azulcrema trabaja a marchas forzadas para cerrar uno o dos refuerzos más. La prioridad es absoluta: llenar los huecos y darle a André Jardine las armas que perdió. El reporte indica que se busca específicamente un centro delantero y un volante mixto que pueda generar juego.
El escenario numérico es favorable, aunque el tiempo es el enemigo. Tras las bajas de Fidalgo, Saint-Maximin y Rodrigo Aguirre, se liberaron tres plazas de extranjero. Una ya tiene nombre y apellido con la confirmada firma de Raphael Veiga, pero eso deja dos cupos de No Formados en México “NFM” totalmente libres para ser ocupados de inmediato.
Esta búsqueda confirma que los altos mandos respaldan totalmente la visión de Jardine. Tienen el dinero, tienen las plazas vacantes y tienen la necesidad. Ahora comienza una carrera frenética contra el reloj para traer a dos futbolistas de jerarquía que no vengan de paseo, sino a solucionar la crisis antes de que suene la campana final del mercado.
