Coapa está en llamas y la afición no gana para disgustos. Tras la traumática y forzada salida de Álvaro Fidalgo, la directiva no tuvo tiempo ni de respirar antes de recibir otro golpe letal. Lo que debía ser una noche de celebración por el triunfo ante Necaxa, terminó convertida en el escenario de una despedida fulminante que sacude los cimientos del club.
Lo que parecía un problema meramente externo se convirtió en una guerra civil. El jugador más costoso de la plantilla ha dicho adiós tras menos de un semestre, y aunque el racismo jugó un papel triste en esta historia, se ha destapado un conflicto irreconciliable con el líder del barco, André Jardine, que detonó la bomba final.
El pleito por el que Maximin decidió irse del América
El comunicado cayó como plomo en redes sociales apenas terminó el partido. El Club América oficializó la salida de Allan Saint-Maximin, tirando por la borda una inversión estimada de 13 millones de dólares en tiempo récord. Llegó recibido como ídolo mundial, pero se marcha por la puerta de atrás exigiendo su rescisión inmediata de contrato.
Si bien el detonante emocional fue el doloroso episodio de racismo contra su familia, el periodista Alex de la Rosa de TUDN, reveló la otra mitad de la historia: una discusión “muy fuerte” entre el francés y André Jardine. La relación se fracturó al grado de que Saint-Maximin pidió irse ya, sin esperar al final del torneo, mezclando la inseguridad familiar con la ruptura deportiva.
Las Águilas liberan así dos plazas de extranjero en menos de 24 horas, pero el costo deportivo es incalculable. Sin Fidalgo y sin Saint-Maximin, el equipo pierde talento puro de un plumazo. La “limpia” fue brutal e inesperada, dejando dudas serias sobre el manejo de vestidor en esta crisis que ha desmantelado al equipo en una semana.
