Han sido las 24 horas más esquizofrénicas en la historia reciente del club. Mientras el equipo lograba por fin ganar en la cancha ante Necaxa, en las oficinas se vivía un desmantelamiento brutal. Las bombas estallaron una tras otra: Álvaro Fidalgo y Allan Saint-Maximin, dos pilares titulares, abandonaron el barco casi al mismo tiempo, dejando al plantel con huecos gigantescos.

La afición, aún en shock, exige una reacción inmediata. Con el cierre de registros respirando en la nuca y tres plazas de extranjero libres, sumando la de Rodrigo Aguirre, la lógica dictaría un bombardeo de fichajes de élite. Sin embargo, desde la cúpula azulcrema se ha filtrado una decisión que podría no gustar nada al americanismo exigente.

América no hará compras de pánico este mercado

De acuerdo con información del periodista Juan Carlos Zúñiga, las Águilas no planean tapar todos los agujeros de golpe. A pesar de tener tres vacantes de No Formados en México “NFM” disponibles y dinero fresco en caja, la directiva encabezada por Santiago Baños ha decidido poner el freno de mano. La orden es clara: no habrá “compras de pánico”.

El reporte indica que, aunque la presión es asfixiante, el club no llenará las tres plazas en estos días. La estrategia es buscar, a lo mucho, un solo refuerzo de calidad para terminar el torneo, evitando traer jugadores “de relleno” solo por cumplir con el cupo numérico. La directiva prefiere aguantar con lo que hay antes que equivocarse por las prisas.

Esto significa que la verdadera reestructuración y los “bombazos” masivos se posponen. El plan maestro se ha movido para el verano, de cara al Apertura 2026. Por ahora, el América tendrá que encarar la Liga y la Concachampions con un plantel más corto del que inició, apostando a que la calidad actual sea suficiente para sobrevivir el semestre.