Fue una de las decisiones más celebradas por la afición antes de iniciar el torneo. La ruptura entre el Club América e Igor Lichnovsky era total; tras aquella lesión de ligamento cruzado, el andino jamás recuperó ese nivel que enamoró en la “14” y pasó de ser héroe a uno de los elementos más cuestionados del plantel. La directiva optó por apartarlo, pero el problema seguía latente en la nómina: aunque no jugara, el cheque seguía saliendo puntualmente de las arcas de Coapa.
Sin embargo, en las últimas horas se ha confirmado el “milagro” administrativo. De manera sorpresiva pero necesaria, se oficializó que el defensor chileno abandona definitivamente el Nido para emprender una aventura en el futbol de Turquía. Este movimiento no solo libera un espacio en el vestidor, sino que representa un respiro económico brutal para la institución, que dejará de pagar un salario “europeo” a un activo que ya no contaba para el cuerpo técnico.
Los millones que América dejó de pagarle a Lichnovsky
Aunque los contratos suelen guardarse bajo llave, el impacto financiero es evidente. Según datos del portal especializado Salary Sport, los emolumentos de Igor Lichnovsky en América oscilaban entre los 700,000 y el millón de dólares anuales. Estamos hablando de un sueldo que superaba fácilmente los 10 millones de pesos por temporada, una cifra insostenible para un jugador borrado.
El negocio es redondo porque al chileno todavía le restaba un vínculo largo. Su contrato abarcaba todo el 2026 y la mitad del 2027; es decir, al América le quedaban por pagar cerca de 17 meses de sueldo. Al concretarse su marcha al futbol turco, la directiva se ha ahorrado íntegramente este compromiso financiero.
El saldo final es una victoria para las finanzas del club. Se estima que las Águilas han dejado de gastar más de 13 millones de pesos garantizados en un jugador que ya no aportaba en la cancha. Mientras Igor busca renacer en Europa tras su paso por el Porto, en las oficinas de Coapa celebran haber soltado un lastre millonario justo a tiempo.
