La novela en Coapa está lejos de terminar. Aunque en los últimos días se ha confirmado que André Jardine ganó la primera batalla interna contra la dirección deportiva de Santiago Baños y Diego Ramírez, la guerra por la permanencia está más viva que nunca. Las filtraciones sobre la ruptura total entre el cuerpo técnico y la directiva pintaron un panorama sombrío, donde los dueños tuvieron que intervenir para poner orden.

Sin embargo, el apoyo de los “pesos pesados” de Grupo Televisa y Grupo Ollamani no es gratuito ni eterno. Si bien hoy prefieren respaldar al estratega más ganador de la historia reciente antes que a los directivos, el mensaje que bajó desde las oficinas de Chapultepec fue claro y contundente: en el América no se vive del pasado y el crédito se está agotando peligrosamente.

La condición obligatoria para que Jardine no sea despedido

Según información revelada por Fernando Cevallos de FOX Sports, la situación es crítica. A pesar del voto de confianza, André Jardine tiene una soga al cuello llamada “títulos”. El ultimátum es innegociable: debe levantar la Concacaf Champions Cup o la Liga MX en este primer semestre de 2026. No hay puntos medios, ni “jugar bonito”, ni excusas de planeación.

La directiva perdonó un 2025 en blanco, donde se perdieron dos finales y el equipo se fue con las manos vacías en cinco torneos, pero la paciencia tiene un límite. Permitir 18 meses consecutivos sin un solo trofeo en las vitrinas es impensable para la institución más exigente del país. La prioridad es la Concachampions, el gran anhelo internacional.

Hoy Jardine está “blindado” contra Baños y Ramírez, pero totalmente expuesto ante los resultados. El respaldo de Emilio Azcárraga es real, pero en el Nido, si no hay copas, no hay técnico. El brasileño se juega su legado y su puesto en los próximos seis meses. O es campeón, o se va.