La portería del Club América está a punto de vivir un sismo de magnitudes inesperadas. Tras una negociación que le tomó a la directiva más tiempo del planeado, se ha confirmado el regreso de un hijo pródigo: Fernando Tapia. El canterano azulcrema vuelve a casa para el Clausura 2026, no como un simple relleno, sino como una apuesta de presente y futuro que busca reclamar el sitio que su talento le prometió desde que debutó en los campos de Coapa.
A sus 23 años, Tapia regresa con una madurez forjada bajo fuego. Aunque su paso por Tigres fue silencioso al estar a la sombra de Nahuel Guzmán, su etapa previa en Querétaro dejó claro que tiene madera de ídolo. Sin embargo, su retorno se da en un contexto de alta tensión: Luis Ángel Malagón ha mostrado un bajón de rendimiento alarmante en los últimos meses, y el arribo de este “gigante” juvenil promete incendiar la competencia interna por la titularidad.
Pablo Barrera reconoce el gran talento de Fernando Tapia
La noticia del cierre de la negociación fue adelantada por el periodista de ESPN, León Lecanda, confirmando que Tapia se vestirá de azulcrema de inmediato. Pero lo que verdaderamente rompió las redes sociales fue la reacción de un histórico del futbol mexicano. Pablo Barrera, quien fue capitán y compañero de Fernando Tapia en su etapa con los Gallos Blancos, no dudó en lanzar una sentencia que pone a temblar a todo el Nido al exigirle a André Jardine una oportunidad real para el joven arquero.
“Le tienen que dar la oportunidad de ser titular, tiene mucho futuro y lo tenemos que aprovechar xq es jugador de Selección”, escribió Barrera en respuesta a la información de Lecanda. Este elogio no es poca cosa; viene de alguien que conoce el techo de Tapia y que asegura que el América tiene en sus manos a un guardameta con nivel europeo y proyección inmediata para el Tri. El mensaje es claro: sentarlo sería un desperdicio que el futbol mexicano no se puede permitir.
El reto para André Jardine será mayúsculo. Por un lado, mantener la jerarquía de Malagón, y por otro, gestionar a un Fernando Tapia que llega con el respaldo de figuras y el hambre de quien sabe que su carrera puede explotar definitivamente en el equipo más grande de México. El arco del Nido no permite errores, y con un portero de “Selección” esperando en la banca, la presión para Malagón será asfixiante desde el primer minuto del Clausura 2026.
