La directiva del Club América, encabezada por Santiago Baños y Diego Ramírez, atraviesa uno de sus momentos más incómodos. El mal arranque del Clausura 2026 y la percepción de poca actividad en el mercado han provocado que la afición y varios sectores del entorno carguen con fuerza contra quienes arman el plantel.

En ese escenario, el club anunció tres refuerzos para el torneo, pero solo uno ha tenido impacto real en el primer equipo: Rodrigo Dourado. Aun así, uno de los movimientos que más ilusionó al americanismo fue el regreso de un joven futbolista, y lo que pasó después desató una nueva ola de críticas en redes.

¿Por qué un refuerzo apareció como titular en la Sub-21 del América?

De cara al partido de la Jornada 3 ante Pachuca, sorprendió que en la alineación del América Sub-21 apareciera Fernando Tapia como portero titular. Para muchos aficionados, el punto no es “darle minutos”, sino el mensaje: un jugador presentado como refuerzo para el primer equipo terminó, en cuestión de días, participando con la categoría juvenil.

En redes sociales, la reacción fue inmediata. Decenas de comentarios cuestionaron la gestión del plantel y calificaron el movimiento como una mala señal en un semestre donde el América no tiene margen para improvisar. Con un mercado corto tres altas y un equipo que busca estabilidad, la percepción es que cada decisión pesa el doble.

El caso Tapia reavivó una crítica central: la directiva prometió refuerzos y soluciones, pero el primer equipo sigue con huecos visibles y urgencias claras. Y cuando un “refuerzo” aparece en Sub-21, el debate se enciende solo.

La consecuencia es evidente: aumenta la presión sobre Baños y Ramírez, justo cuando el equipo necesita resultados para cortar el ruido. En Coapa, hoy cualquier movimiento se interpreta como síntoma, y este, para la afición, no cayó nada bien.