El Club América está por disputar dos de los partidos más delicados de todo el semestre. La serie de cuartos de final de la Concacaf Champions Cup ante Nashville no solo pone en juego el pase a la siguiente ronda, también carga con el peso de una obsesión institucional que en Coapa no han podido resolver desde hace una década.

Por eso, el margen de error es mínimo. En un torneo al que el América le ha apostado buena parte de sus aspiraciones, una eliminación temprana no sería tomada como un simple tropiezo. Al contrario, podría convertirse en un golpe con consecuencias profundas para un proyecto que hoy vuelve a estar bajo la lupa.

Lo que está en juego va mucho más allá de André Jardine

De acuerdo con lo que comentó el periodista Juan Carlos Zúñiga en sus redes sociales, esta eliminatoria puede marcar el futuro del actual proyecto deportivo azulcrema. Su lectura fue contundente: “el proyecto Baños-Jardine se juega su futuro, si avanzan y llegan a la final, se quedan en América. Si los eliminan en cuartos de final, será momento de buscar entrenador y presidente deportivo”.

La declaración apunta directamente a dos figuras clave del club. Por un lado, André Jardine, quien cargaría con el señalamiento de fracaso si el equipo no logra responder en el torneo internacional. Por el otro, Santiago Baños, uno de los directivos más cuestionados por un sector de la afición y cuya continuidad lleva tiempo generando debate.

En ese escenario, la serie frente a Nashville toma una dimensión todavía mayor. No solo define si el América sigue vivo en el torneo, también podría abrir la puerta a decisiones de fondo dentro de Coapa. A veces, una eliminatoria no cambia solo una temporada: cambia por completo el rumbo de un club.