Hola, ¿qué tal, amigos? Soy su amigo Iván Dávila, colaborador y redactor de la página América Monumental. En esta ocasión quiero platicar con ustedes sobre un tema bastante interesante, que seguramente dará mucho de qué hablar en los próximos días: la posibilidad de que Guillermo Ochoa pueda ser titular con la Selección Mexicana en el último partido de la fase de grupos del Mundial 2026, frente a su similar de Chequia.
Personalmente, su servidor piensa que esto no debería ser solamente una posibilidad, sino una certeza. Y aunque entiendo que algunos consideren que lo mejor sería mantener a Raúl Rangel en la portería para que no pierda ritmo competitivo, creo que el contexto invita a tomar una decisión diferente. México ya tiene un panorama mucho más cómodo dentro del grupo y este partido puede servir para manejar cargas, emociones y también jerarquías dentro del plantel.
Para mí, lo mejor para todos sería que Guillermo Ochoa sea titular en este encuentro. No solamente porque sería un reconocimiento y un homenaje al mejor portero que ha tenido nuestro país, sino porque también puede ayudarle muchísimo a Raúl Rangel. Hemos visto al arquero mexicano un poco nervioso en algunos momentos, y un error en este último partido podría golpearlo mentalmente justo antes de los dieciseisavos de final.
Por eso creo que darle minutos a Memo Ochoa tendría mucho sentido. Le quitaría presión a Raúl Rangel, permitiría que el joven guardameta llegue a la siguiente ronda con una última sensación positiva y mantendría en la memoria esa atajada que se hizo viral. A veces, en torneos tan cortos y emocionales como un Mundial, también hay que cuidar la confianza de los jugadores, no solo pensar en el ritmo de competencia.
¿Qué pasará con Guillermo Ochoa tras el Mundial del 2026?
Además, este partido tendría un valor muy especial porque Guillermo Ochoa se retirará del futbol después del Mundial 2026. Aunque se ha tanteado la posibilidad de que pudiera jugar en algún otro club, ya se ha confirmado que Memo dirá adiós después de la fase mundialista, por lo que el duelo contra Chequia podría convertirse en su último gran momento como portero profesional. Y si ese es el caso, sinceramente, creo que se merece despedirse dentro de la cancha.
