Hola, amigos. Aquí Iván Dávila, redactor y colaborador de la página América Monumental. En esta ocasión quiero hablar con ustedes, quiero platicar con ustedes sobre las recientes noticias alrededor de la salida de Héctor González Iñárritu, un cambio que, aunque muchos no lo dimensionen todavía, puede ser más importante de lo que parece para el futuro del Club América.
Y ojo, aquí no vengo a defender al diablo ni a decir que todo lo que pasó en la directiva fue perfecto, pero sí creo que hay que hablar con hechos y no solo con opiniones. Recordemos que desde la llegada de Santiago Baños al América, su primera etapa estuvo acompañada por una mancuerna importante con Mauricio Culebro, una gestión que terminó con el título de Liga bajo el mando de Miguel Herrera.
El problema vino después, porque cuando Culebro salió del club, el América tuvo una caída bastante clara en la calidad de sus refuerzos. Ahí vimos incorporaciones como Santiago Cáseres, Juan Otero, Mauro Lainez o Sergio Díaz, jugadores que llegaron con ciertas expectativas, pero que al final quedaron muy lejos de lo que exige una institución como el conjunto azulcrema.
Por eso, más allá de gustos personales, hay que reconocer que con la llegada de Héctor González Iñárritu empezaron a llegar futbolistas de otro nivel. Nombres como Jonathan “Cabecita” Rodríguez, Julián Quiñones y otros refuerzos importantes elevaron la calidad del plantel y ayudaron a construir una de las etapas más competitivas del América en los últimos años. Por eso su salida, combinada con la continuidad de Santiago Baños, no parece una noticia menor.
¿Quién será el reemplazo de Héctor González Iñárritu en el Club América?
Ahora, el encargado de tomar ese lugar será el español Ferran Reverter, un directivo con experiencia en el FC Barcelona, pero también con un paso bastante fugaz por el club catalán, lo que inevitablemente deja dudas sobre su capacidad para asumir este nuevo reto en Coapa. Y siendo sinceros, con las decisiones que se están tomando en este momento, el futuro del Club América no pinta tan claro como muchos quisieran.
