A menos de una semana de reportar en las instalaciones de Coapa, el Club América arrastra una preocupante parálisis tras un mes de vacaciones. La plantilla que iniciará la pretemporada es exactamente la misma que sufrió la eliminación ante Pumas en cuartos de final, una realidad que desata la desesperación de la afición ante la nula actividad en el mercado de pases.

Aunque reportes internos señalan que la directiva azulcrema proyecta la llegada de un máximo de cuatro incorporaciones, la crisis institucional demanda una sacudida profunda. Limitar la reestructuración a esa cifra resulta insuficiente para revertir las carencias de un plantel desgastado que evidenció fracturas estructurales en todas sus líneas.

¿Cuáles son las zonas críticas que la directiva azulcrema urge apuntalar?

El análisis línea por línea revela urgencias inmediatas, comenzando por la portería ante la grave lesión de Aquiles de Luis Ángel Malagón y las dudas de Rodolfo Cota. En la zaga, la falta de laterales derechos confiables se suma a las posibles bajas de Israel Reyes y Sebastián Cáceres rumbo al Mundial, dejando descubierta la central.

El mediocampo exhibe una preocupante incertidumbre por el futuro contractual de Jonathan Dos Santos, mientras que los brasileños Vinicius Lima y Raphael Veiga no han aportado el impacto esperado. Para colmo de males, la parálisis directiva provocó que el Guadalajara les arrebatara el fichaje de Kevin Castañeda, debilitando aún más las variantes en la zona de creación.

La crisis se agudiza en la delantera, donde Henry Martín acarrea 18 meses de problemas físicos, Raúl Zúñiga no da el ancho y el juvenil Patricio Salas cargó con una titularidad prematura. El nido no requiere un simple parche, sino un paquete de al menos siete incorporaciones de peso para competir en el torneo Apertura 2026.