Pareciera que en la Liga MX no puede haber un partido de las Águilas sin que el arbitraje termine bajo la lupa. Aunque la narrativa popular suele decir que al América siempre se le ayuda, la realidad es que muchas veces las jugadas en contra pasan desapercibidas. Sin embargo, el cierre del duelo ante Monterrey dejó una acción que ha desatado la furia en el norte y el alivio en Coapa.

El partido estaba prácticamente definido y los tres puntos en la bolsa, pero en el tiempo de compensación ocurrió lo impensado. Una jugada imprudente pudo haber costado muy caro, no para el resultado final, sino para la disponibilidad de la plantilla en la siguiente jornada. El árbitro decidió sacar la amarilla, pero las repeticiones sugieren que las Águilas se salvaron de un castigo mayor.

¿Era de tarjeta roja? La entrada que el VAR decidió ignorar

La controversia explotó al minuto 90+3. Víctor Dávila, quien había entrado de cambio por Henry Martín para refrescar el ataque, disputó un balón dividido con el arquero Luis Cárdenas. El chileno llegó tarde y el contacto fue durísimo. De inmediato, los jugadores de Rayados rodearon al central exigiendo la expulsión directa por la temeridad de la entrada.

El ex árbitro y analista Fernando Guerrero fue contundente: fue un error de apreciación. Para el “Cantante”, la jugada reunía todos los elementos de una tarjeta roja por juego brusco grave que debió mandar a Dávila a las regaderas y acarrearle una suspensión. Sin embargo, ni el central ni la sala del VAR consideraron necesario cambiar el color de la tarjeta, manteniéndolo en amonestación.

Al final, Dávila terminó el partido en la cancha, pero la polémica está servida. Si bien la expulsión no habría cambiado el 1-0 en el marcador por el poco tiempo restante, el América esquivó una bala: perder a un delantero clave para el próximo compromiso por una suspensión que, según los expertos, era más que merecida.