Pocos futbolistas del Club América han estado bajo la lupa como Víctor Dávila en los últimos meses. Llegó al Nido desde el futbol ruso por una cifra alta entre 7 y 8 millones de dólares y con un salario que lo colocó entre los mejores pagados de la plantilla, un combo que disparó exigencia, y críticas cuando no fue titular constante.

El tema es que en el América, cuando el mercado aprieta, los sueldos pesan y las plazas de extranjero dictan decisiones. Por eso, durante semanas parecía lógico que Víctor Dávila estuviera en la lista de posibles salidas. Sin embargo, el tablero cambió de golpe y su caso tomó un rumbo inesperado.

¿Por qué el América ya no estaría urgido de darle salida a Víctor Dávila?

De acuerdo con información del diario Récord, tras las salidas de Álvaro Fidalgo y Allan Saint-Maximin, y con Rodrigo Aguirre próximo a irse, el club liberó plazas de extranjero y también obtuvo oxígeno financiero: ingresos por ventas y un ahorro fuerte por el contrato del francés.

Ese contexto bajó la presión de “cortar” por obligación. Y si a eso se le suman las últimas actuaciones de Dávila, el margen de la directiva se amplió: ya no hay la misma urgencia de moverlo para liberar cupo o aligerar nómina.

En el radar de André Jardine, Dávila no era la primera pieza prescindible entre los extranjeros, y todo indica que las condiciones se alinearon para que se quede, al menos un semestre más. No como titular fijo, pero sí como un cambio confiable. La gran pregunta ahora es si este “respiro” será una segunda oportunidad real, o solo una pausa antes del siguiente mercado.