La afición del Club América sigue dándole vueltas a una de las decisiones más llamativas de André Jardine en las últimas semanas. Cuando todo apuntaba a que el técnico brasileño apostaría por un medio campo cargado de talento con Raphael Veiga, Vinicius Lima y Rodrigo Dourado, la realidad ha sido otra: rara vez coinciden al mismo tiempo y siempre hay uno que termina sacrificado.
Eso ha encendido la discusión entre los seguidores azulcremas, sobre todo porque nombres como Erick Sánchez siguen apareciendo por delante de futbolistas que llegaron con cartel importante desde Brasil. La duda no es menor: si América trajo jerarquía internacional para competir más fuerte, ¿por qué Jardine no suelta de una vez el mediocampo que muchos quieren ver?
¿Por qué Jardine sigue apostando por Erick Sánchez por encima de Vinicius Lima?
La explicación pasa menos por jerarquías y más por funciones. Un medio campo con Rodrigo Dourado como contención y Veiga como hombre ofensivo deja un hueco táctico muy claro: falta un futbolista que pueda equilibrar, recorrer, recuperar y también sumarse al ataque. Ahí es donde entra Erick Sánchez, un jugador que sí ofrece ese perfil mixto que el sistema de Jardine necesita.
En cambio, tanto por lo mostrado en Fluminense como en sus primeros minutos con el América, Vinicius Lima se perfila como un centrocampista con tendencia más ofensiva. Es decir, su presencia junto a Veiga y Dourado puede darle brillo al equipo, pero también partirlo en dos si no hay quien enlace ambas fases del juego.
Por eso también Jonathan dos Santos ha tenido momentos por delante de Vinicius. La lógica del cuerpo técnico parece clara: no se trata solo de poner a los “mejores nombres”, sino de sostener un dibujo funcional. El problema es que esa explicación táctica no siempre convence a una afición que quiere ver más talento junto.
En el fondo, la discusión deja una verdad incómoda: el América todavía no encuentra en este plantel a un mediocampista total como alguna vez lo fue Álvaro Fidalgo. Y mientras eso siga así, Jardine seguirá priorizando equilibrio antes que espectáculo.
