El debut del América en el Clausura 2026 no solo dejó un empate sin goles ante Xolos de Tijuana, también abrió un foco de tensión interna que pocos esperaban tan pronto. Más allá del gol anulado por el fuera de juego semiautomático y la ocasión perdida por Rodrigo Aguirre, el partido terminó con una escena que no pasó desapercibida.
En medio de un arranque frío y sin brillo ofensivo, las miradas se centraron en Allan Saint-Maximin. El francés volvió a quedar lejos de su mejor versión y, cuando salió de cambio, su reacción generó más ruido que cualquier jugada en el área rival.
Maximin se molesta al salir de cambio contra Tijuana
Durante 67 minutos, Saint-Maximin tuvo una actuación discreta, sin desbordes ni peso real en el ataque azulcrema. Paulo Víctor, auxiliar de André Jardine y encargado de dirigir el partido, decidió mover el tablero y darle ingreso a Brian Rodríguez, buscando más profundidad por las bandas.
El cambio no solo fue táctico, también se convirtió en el momento más comentado del encuentro. En su camino hacia la banca, el francés avanzó cabizbajo, visiblemente frustrado, sin cruzar mirada con el cuerpo técnico y mostrando una incomodidad que no pasó desapercibida para la afición ni para sus compañeros.
Más allá de la anécdota, la escena deja un mensaje claro: el margen de paciencia se reduce rápido en un club como América. Saint-Maximin llegó como una apuesta fuerte y, con el torneo apenas arrancando, ya enfrenta una presión que puede marcar su semestre si no responde pronto en la cancha.
