El Clausura 2026 comenzó con más dudas que certezas para el Club América. En su debut ante Xolos de Tijuana, las Águilas sumaron apenas un punto en un partido con ritmo de pretemporada, dirigido por el auxiliar Paulo Víctor ante la ausencia de André Jardine. Faltó claridad, sobró imprecisión y la sensación final fue de oportunidad perdida.
Más allá del gol anulado por el nuevo sistema de fuera de juego semiautomático, hubo una acción que quedó marcada como el punto de quiebre del encuentro. Una jugada que pudo cambiar el guion y que terminó alimentando la frustración de una afición que esperaba un inicio más contundente.
La ocasión que desperdició Aguirre para ganar el partido
Alrededor del minuto 60, América encontró por derecha la secuencia que había buscado toda la noche. Tras un centro de José Raúl “La Pantera” Zúñiga y una serie de rebotes, el balón quedó a modo para Rodrigo Aguirre frente al arco.
Era el escenario ideal: perfilado con su pierna más hábil, con espacio y tiempo para definir. Sin embargo, el disparo terminó directo al cuerpo del portero de Tijuana. La jugada se diluyó y con ella, la posibilidad de romper el empate.
El peso de esa acción fue inmediato. América dejó ir dos puntos en un partido cerrado, y Aguirre volvió a quedar bajo la lupa por no marcar la diferencia como en su primer torneo. El margen de error en este tipo de partidos es mínimo, y el mensaje es claro: en un calendario exigente, cada oportunidad cuenta.
