El Club América apostó por refuerzos bastante interesantes para este torneo, con una marcada presencia de futbolistas brasileños que llegaron con el respaldo total de André Jardine para fortalecer al plantel. Dentro de esa apuesta, varios nombres despertaron expectativa desde su arribo, pero en las últimas horas uno de ellos ha empezado a ganarse de verdad al americanismo por lo mostrado sobre la cancha.
Ese futbolista es Vinicius Lima, quien se estrenó como goleador en el partido de ayer ante Mazatlán FC y dejó muy buenas sensaciones con su actuación. El mediocampista brasileño ingresó de cambio y apenas unos minutos después firmó el 2-0 con un derechazo, en una jugada que confirmó su calidad técnica y su capacidad para resolver en momentos importantes.
El tanto de Vinicius no pasó desapercibido entre la afición azulcrema, que ya empieza a emocionarse con lo que puede aportar este refuerzo en el sistema de Jardine. Su irrupción abre una discusión interesante dentro del plantel, sobre todo porque muchos consideran que, si mantiene este nivel y termina por consolidarse, podría desplazar a otros futbolistas que llegaron con expectativa pero que no han logrado responder.
Uno de los nombres que inevitablemente entra en esa conversación es Alexis Gutiérrez, un fichaje que desde su llegada ha sido duramente criticado por parte de la afición debido a su bajo rendimiento y a la polémica que acompañó su incorporación. Por ello, si Vinicius Lima logra afianzarse plenamente en el equipo de André Jardine, Alexis podría quedarse sin cabida en la rotación azulcrema, aumentando así las posibilidades de una salida en el próximo mercado de fichajes. Esta última parte es una inferencia razonable a partir del rendimiento reciente y de la competencia interna, no una decisión confirmada por el club.
¿Cuándo finaliza el contrato de Alexis Gutiérrez con el Club América?
En ese escenario, hay un detalle que también pesa pensando en el futuro del mediocampista mexicano: Alexis Gutiérrez tiene contrato con el Club América hasta el verano de 2028, por lo que no sería sencillo colocar al jugador en el mercado si la directiva decide desprenderse de él en la próxima ventana de transferencias. Tener un vínculo largo suele complicar una salida si no aparecen ofertas convincentes o si el futbolista no logra revalorizarse deportivamente.
