El transcurso de la Liguilla del Clausura 2026 ha colocado bajo los reflectores a una de las figuras más desequilibrantes del certamen. Jordan Carrillo, habilidoso mediocampista ofensivo, se ha convertido en el hombre del momento debido a sus brillantes actuaciones en las fases definitivas de la Liga MX, despertando nuevamente el interés de la cúpula azulcrema.
A pesar de que el cuadro de Coapa lo ha seguido de cerca desde su etapa formativa, diversas informaciones sugieren que la directiva analiza incorporarlo como una pieza estelar para su reestructuración. No obstante, las Águilas se topan con una realidad administrativa sumamente compleja que frena de golpe cualquier aspiración de vestirlo con la camiseta azulcrema en el corto plazo.
América debe esperar un torneo más por Jordan Carrillo
Aunque el futbolista se encuentra defendiendo los colores de los Pumas de la UNAM, el especialista César Luis Merlo detalló que su carta pertenece en su totalidad a Santos Laguna. La escuadra de la Comarca blindó minuciosamente el acuerdo de cesión con los universitarios, evitando incluir una opción de compra para mantener el control absoluto sobre el porvenir de su joya.
Aunado a esta restricción legal, al volante creativo todavía le resta un torneo de préstamo con el conjunto del Pedregal para el Apertura 2026. Los laguneros tasaron el valor de salida de su canterano por encima de los 7 millones de dólares, una cifra astronómica que obliga a cualquier interesado a postergar las negociaciones formales hasta los primeros meses de 2027.
Esta condición contractual amarra de manos al Club América en el presente mercado de fichajes, obligando a Santiago Baños a buscar alternativas de impacto inmediato en otras latitudes. La imposibilidad de destrabar el pacto vigente condena a la directiva a mantenerse como espectadora del crecimiento de Carrillo, mientras el equipo padece la urgencia de refrescar su volumen de juego ofensivo.
